Menos es más

Nov 14, 2022 | 0 Comentarios

No es lo mismo una tarta para 20 personas que la misma tarta para 8. No es igual viajar en hora punta o con el tren medio vacío. No. No es igual.

A veces nos encontramos con clases en las que el número de estudiantes es excesivo. Quince o veinte estudiantes compitiendo por tener una oportunidad para participar, intentando no quedarse atrás y sin saber si realmente lo están haciendo bien. El profesor no llega a atender a todos y los estudiantes no consiguen poner en práctica los nuevos conocimientos.

Alumnos Escuela Carmen de las Cuevas

Este problema es mayor si estamos en una clase de español. Las razones son las siguientes:

  • Aprender una lengua no es recibir información. Es necesario ponerla en práctica. A nadar se aprende nadando y a bailar se aprende bailando. No es posible aprender a comunicarse solo escuchando. Aprender una nueva lengua exige no solo escuchar y leer. Hay que hablar, conversar, hacer hipótesis y poder comprobarlas, hay que aprender a negociar los objetivos, es necesario practicar la pronunciación, la ortografía, ganar fluidez, mejorar la comprensión escrita y oral Hay que practicar la gramática, etc. Y todo esto necesita la supervisión continua de tu profesor/a.
  • Las clases de español están llenas de contrastes. Estudiantes de diferentes orígenes, con diferentes lenguas, con culturas de aprendizaje diferentes, de diferentes edades y con experiencias vitales muy diversas. Cada estudiante tiene sus propias características que lo hacen único y no es posible atender a esa diversidad en una clase masificada.
  • Otros factores a tener en cuenta es, si el español es su segunda, tercera o cuarta lengua. Si conoce otros idiomas cercanos al español, etc. Atender a estas diferencias es una tarea complicada si el grupo es numeroso.

Ventajas de aprender en clases con pocos estudiantes:

  • Tienen el tamaño ideal para que los estudiantes puedan recibir una atención personalizada y tengan oportunidad de practicar español todo el tiempo. La atención individualizada por parte del docente, que realmente puede escucharlos y responderles.
  • Este número de estudiantes permite crear un equipo y vínculos entre el alumnado y los profesores que favorecen el trabajo en grupo, la colaboración y el respeto por sí mismos y por los compañeros.
  • Tener pocos estudiantes permite interactuar con otros compañeros en un ambiente más cercano, relajado y familiar.
  • Las clases con un menor número de alumnos favorecen la creatividad, la autonomía y la inteligencia emocional, aspectos que influyen muy positivamente en cualquier proceso de aprendizaje.
Alumnas del Carmen de las Cuevas

Menos es más